En tiempos de oscuridad hay que escuchar música

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En tiempos de oscuridad hay que escuchar música

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Como suele suceder, entre la universidad, las actividades extracurriculares y el movimiento usual de la vida no conseguía momento para escribir esto. Sin embargo, la vida siempre consigue una forma de sentarnos con nosotros mismos para que recordemos lo que en realidad deseamos hacer. De la noche a la mañana el mundo entero parece haberse sumido en caos, nadie se esperaba que esto sucediera. Además de la pandemia física, también hay una pandemia de miedo y angustia. Por suerte, yo siempre he contado con una herramienta maravillosa: la música.

 

Mucho antes de que pudiera cantar o tocar el piano, la música ya me acompañaba en el carro, en las fiestas familiares ¡En todas partes! Es imposible escapar de ella ¿Y por qué querría hacerlo? La música nos ha acompañado desde el inicio de la historia, con ella comunicamos todas nuestras emociones e ideas cruzando las fronteras del lenguaje creando uno universal que no tiene barreras y nos une a todos. Siempre que no podemos expresar algo con palabras, ese sentimiento se transforma en música y de pronto llega más rápido a los corazones de los demás.

 

Si eres músico, lo que necesitas justo ahora ¡es música! Si no eres músico, pues ¡También necesitas música! Lo bueno de ella, es que sirve para cualquiera y en cualquier momento ¿Necesitas animarte? Baila al son de tu canción favorita ¿Deseas desahogarte? Prueba cantar metal así sea desafinado o pon alguna canción que te haga llorar, que mueva eso que necesitas drenar. Si sabes tocar algún instrumento ¡Ve a hacerlo! Vierte sobre tu instrumento, tu mejor amigo, todo eso que tienes dentro ¡Permite que se desborde! Estarás bien, si la canción sale triste, pues ayudará a alguien que también lo esté y se identifique con ella al escucharla. La música debe comunicar todo, porque cada emoción debe vivirse antes de que se pueda seguir adelante.

 

La música, y en especial mi piano mi canto, me enseñaron que sin importar qué tan difíciles se pusieran las cosas siempre podría salir adelante. Si lloraba, mi piano lloraba conmigo, cuando tuve miedo y sentí que no podía ni hablar con fuerza, mi voz cantó llenando la habitación y así supe que yo era más valiente de lo que pensaba. Mi música siempre me dio alas cuando ya no podía caminar más, no tienes que ser una estrella famosa para volar con tu música ¡solo necesitas usar el corazón! Como el único instrumento que todos tenemos son las cuerdas vocales, te invito a cantar ¡Si sabes respirar, sabes cantar!

 

 Como cada canción tiene su final, todo en la vida se termina, ni las penas ni los gozos son eternos así que saquemos lo mejor de la que esté sonando en el momento. Aprendamos de ella que luego tendremos melodías más alegres que, además, podremos disfrutar mucho mejor.

 


Isabel Weil

Estudié en la Academia Merici el colegio y ahora estoy estudiando Idiomas Modernos en la Universidad Metropolitana donde soy parte del Orfeón universitario. Soy escritora desde los 9 años y mi meta es usar mis palabras para ayudar a los demás tanto como pueda.

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Respuestas e interacciones

pauloerios Isa, bien por algo se dice que la música es el reflejo del alma. O tal vez el alma es el reflejo de tu música, seas compositor o simplemente DJ. La música que compones, produces o simplemente tarareas, no es más que lo que te está susurrando al oído interno tu alma. No todos sabemos cantar, aunque estemos respirando. Por eso es que la mente le ha dado al hombre la posibilidad de crear instrumentos que simulen el canto. Todos deberíamos hacer música, así sea con el timbre de la casa. Saludos.-