El problema de la rigidez en la educación musical

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El problema de la rigidez en la educación musical

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A algunos la vocación los llevó a buscar lo antes posible las clases de música para dedicarse a ella, a otros se les complicó su sueño musical por falta de recursos o de tiempo, pero también están aquellos que quisieron verlas y que, a pesar de intentarlo no siguieron al no sentirse a gusto con la manera de impartir esas clases, o que simplemente lo rechazaron porque decidieron aprender a su manera y sin presiones. 

 

En la actualidad la música se puede aprender de diferentes formas y métodos, sin embargo, aún es difícil ver a alguien como un músico si no se educó de la manera tradicional, aprendiéndose todos los clásicos y siguiendo una serie de normas y pasos que lo convertirían en el perfecto músico.

 

Este artículo no es una crítica a aquellos que dan clases tradicionales, prefieren los clásicos o quieren ser los músicos perfectos tal como suele esperarse, sino más bien un planteamiento de los problemas que acarrea esa educación rígida y firme que termina llenándose de restricciones y limitaciones; esa que quizá ha causado que muchos desistan al momento de estudiar música.

 

Problemas de la rigidez en la educación musical:

 

Antes que nada es relevante explicar: ¿Qué es la educación musical?

 

La educación musical comprende aquellos procesos de enseñanza y aprendizaje en el ámbito de la música, tales como: el sistema y los programas educativos, los métodos, los maestros y pedagogos, etc. Esta educación se da con la enseñanza mediante la interpretación, la apreciación musical, el análisis de la música y la creación musical.

 

Desde el inicio de las instituciones de enseñanza musical –las primeras fundadas durante el siglo XVI en Italia y el siglo VXIII con la creación del Conservatorio de París-, estas se conmvirtieron en el punto de referencia de calidad y alcance en la educación musical, esa que está llena de normas, donde los profesores debían formar a sus alumnos a su imagen y semejanza, con un repertorio integrado por un solo género, una elección limitada de alumnos, etc.; esa educación que, a pesar de haberse reformado muchísimo, se sigue manteniendo rígida en algunos aspectos.

 

Esa rigidez -definida como la capacidad de resistencia de un cuerpo a torcerse por acción de fuerzas exteriores, o como la firmeza en las ideas, los actos y el cumplimiento de las normas- es la que ha causado algunos problemas en el desarrollo de los músicos tales como:

 

  • Disgusto ante los cambios:

En un mundo de cambios rápidos, no sólo inevitables, sino también necesarios, esta rigidez no hará nada para darles la bienvenida.

 

Así, muchos se quedan inamovibles bien porque no están de acuerdo o bien porque no saben aceptar otras formas, protegiendo así un sistema que puede durar años aunque su modelo sea obsoleto.

 

  • No se adapta al contexto:

Esto ocurre mucho actualmente al hablar del uso de las TICs en la educación musical aun sabiendo que forman parte de nuestra realidad y son beneficiosas al facilitar los procesos y conocimientos, impulsando a un rápido desarrollo de nuevas capacidades.

 

La cuestión aquí no es eliminar al profesor o a las clases presenciales, sino abordar la necesidad de adaptación al contexto para no quedar estancados y por ende, en el olvido.

 

  • Afecta a la creatividad y al aprendizaje:

Una de las mayores quejas de los músicos al hablar de reformas, es que a pesar de que la educación musical si ha cambiado, siguen existiendo métodos de enseñanza en el cual los estudiantes de música deben memorizarse el repertorio de grandes artistas como imitadores, sin tener la oportunidad de crear y aprender según su experiencia.

 

  • Excluye e impide experimentar:

Aunque esto también ha ido cambiando, aún existe el prejuicio de que no se es un verdadero músico profesional si no toca los repertorios clásicos. Sin embargo esto puede llegar a ser  una limitante al momento de experimentar otros géneros y otras maneras de hacer música.

 

La búsqueda de variedad no sólo serán un respiro para los músicos y una apertura al mercado laboral, también permitirá que los estudiantes al explorar encuentren su propio sonido y se sientan mucho más motivados a continuar.

 

  • Limitamos el campo laboral de los músicos:

Una de las creencias más tradicionales es que los músicos tienen opciones limitadas de trabajo o precisamente se les forman sólo para esas opciones.

 

En la actualidad es importante que tanto los estudiantes como los profesores de música  estén conscientes de lo esencial que es el empoderar a los músicos a que tomen sus propias decisiones artísticas y profesionales, a que piensen que la carrera de músico no termina con la obtención de un título y que también el obtener otros conocimientos será necesarios para dedicarse a la música y emprender.

 

Para culminar es importante reiterar que comprendemos el respeto por las tradiciones, los modelos y los métodos que han estado presentes durante años y por aquellas personas que quizá se les dificulte esa adaptación, sin embargo los invitamos a reflexionar sobre la importancia de ser más flexibles ante los cambios, salir de nuestra zona de confort y arriesgarnos si queremos mejorar la vida de cada músico.

 

Y tú, ¿has considerado otros problemas causados por la rigidez en la educación musical?

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